¿Cómo usar los números romanos?
Muchas veces hemos visto números romanos en películas como Rocky I, II, III o IV; en enciclopedias que organizan sus tomos con esta numeración y hasta en los relojes de pared o pulsera. Sin embargo, muchos de nosotros desconocemos cómo escribirlos y cuál es su uso correcto.
El valor de un número romano se obtiene sumando los valores de los símbolos que lo componen salvo algunas excepciones como lo veremos más adelante.
Para aprender todo acerca de cómo escribir los números romanos, solo hay que conocer las siguientes reglas fundamentales:
Una regla adicional consiste en que el símbolo de valor cinco (V) sólo sirve para sumar y nunca para restar, por tanto, nunca resta su valor.
Alguien podría decir que el número cuarenta y cinco (45) se escribe VL, ya que como el número cinco (V) precede al número cincuenta (L), que es de mayor valor, la regla dice que se debe restar su valor y así obtener el número cuarenta y cinco (45), pero esto es incorrecto.
La manera correcta de escribir el número cuarenta y cinco (45) en números romanos es “XLV” debido a que el símbolo cinco (V) nunca se resta sino que siempre debe ir sumando.
Aquí una tabla con algunos números que pueden servirte como referencia.

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Aunque en textos antiguos se usaban a veces letras minúsculas para representar los números romanos, hoy deben utilizarse solo letras con forma mayúscula.
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En la actualidad, solo se usan los números romanos, casi siempre con valor ordinal, en los casos siguientes:
- En monumentos o lápidas conmemorativas, para indicar los años.
- Para indicar los siglos: siglo xv, siglo xxi. Se escriben siempre pospuestos al nombre. No deben usarse, en este caso, números arábigos: siglo 21.
- Para indicar las dinastías en ciertas culturas: los faraones de la xviii dinastía. Se escriben normalmente antepuestos al nombre. Pueden sustituirse por la abreviatura del numeral ordinal correspondiente: la 18.ª dinastía.
- En las series de papas, emperadores y reyes de igual nombre: Juan XXIII, Napoleón III, Felipe IV. Se escriben siempre pospuestos al nombre.
- En la numeración de volúmenes, tomos, partes, libros, capítulos o cualquier otra división de una obra, así como en la numeración de actos, cuadros o escenas en las piezas teatrales: tomo iii, libro ii, capítulo iv, escena viii. Se escriben pospuestos al nombre. En muchos de estos casos, pueden sustituirse por las abreviaturas, antepuestas o pospuestas, de los numerales ordinales correspondientes: tomo 3.º o 3.er tomo, capítulo 12.º o 12.º capítulo; e incluso por números cardinales, aunque en ese caso el número solo puede ir pospuesto al nombre: tomo 3, volumen 2, capítulo 7.
- En la denominación de congresos, campeonatos, certámenes, festivales, etc.: II Congreso Internacional de la Lengua Española, XXIII Feria del Libro de Buenos Aires. Se escriben antepuestos al nombre. Si el número resulta excesivamente complejo, se prefiere, en su lugar, el uso de las abreviaturas de los numerales correspondientes: 78.oCampeonato Mundial de Ajedrez.
- En la denominación de congresos, campeonatos, certámenes, festivales, etc.: II Congreso Internacional de la Lengua Española, XXIII Feria del Libro de Buenos Aires. Se escriben antepuestos al nombre. Si el número resulta excesivamente complejo, se prefiere, en su lugar, el uso de las abreviaturas de los numerales correspondientes: 78.oCampeonato Mundial de Ajedrez.
- Para numerar las páginas de secciones preliminares de una obra (prólogo, introducción, etc.), con el fin de distinguirlas de las del cuerpo central: El autor cita a Cervantes en la página xvii del prólogo. Se escriben pospuestos al nombre.
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